Los musculos, ¿tienen memoria?
Muy probablemente todos hemos tenido que abandonar el gimnasio una temporada porque interfería con nuestro trabajo, estudios o familia. Durante este tiempo se pierde estado físico, pero ¿qué ocurre al retomar el entrenamiento?
Seguramente alguien nos ha dicho que el músculo “recuerda”, que tiene memoria. Esto, si bien tiene algo de verdad, no es completamente cierto. En realidad, es necesario incentivar al músculo para que recuerde y pueda así recuperarse, por esto vamos a analizar qué es lo que realmente sucede cuando, después de no entrenar durante una temporada, se reanuda el ejercicio físico.
Al entrenar, las fibras musculares son estimuladas a crecer y aumentar su volumen. Esto provoca que el cuerpo genere más cantidad de fibras, que es lo que nos da la fuerza y el aumento de volumen muscular. El proceso de aumentar la masa muscular es progresivo, y requiere, esencialmente, de constancia. Y así como no se consigue de un día a otro, tampoco se pierde de un día a otro.
Al pausar el entrenamiento, los músculos se detienen en el punto en que los tenemos en ese momento, es decir, conservan el número de fibras que hasta ese momento hemos logrado desarrollar. El paso del tiempo y la falta de uso acaban por atrofiarlas. Van perdiendo su tono paulatinamente, pero no disminuyen en número siempre que mantengamos una alimentación saludable que impida que nuestro cuerpo consuma el músculo.
Por esto se dice que el músculo tiene memoria. Gracias a este efecto, resulta más fácil retomar el entrenamiento, y lleva mucho menso tiempo retomar el estado físico que teníamos al abandonar que si estuviéramos empezando de cero.
