¿Cómo afecta el entrenamiento al apetito?
Mucha gente asegura percibir un aumento apreciable del apetito cuando entrenan durante más tiempo o aumentan la intensidad. A su vez hay personas que manifiestan un deseo reducido de comer al aumentar el ejercicio, o sencillamente no notan cambios en este aspecto.
Según un estudio realizado el ejercicio aumenta el apetito, al tiempo que acelera la saciedad. Así que “compensa” el hambre que provoca. Por otra parte, este efecto varía según la persona, lo que podría tener relación con la velocidad para perder peso de cada uno al aumentar la intensidad de la actividad física
Estos efectos son generales a todos los sujetos del estudio, pero aquellos que adelgazaron tenían mayor apetito durante todo el día, mientras que los que consiguieron bajar más de peso tenían más apetito sólo justo antes del desayuno.
Este estudio demuestra que, según la persona, el ejercicio puede colaborar con el adelgazamiento. Aún así, al provocar mayor saciedad, el ejercicio no puede jamás provocar un aumento de peso por abrir el apetito.
Esto no sólo desmiente aquella teoría de que el ejercicio puede provocar un aumento de peso, sino que además demuestra que la dieta es fundamental al querer adelgazar, porque con ella se controla el hambre y aumenta los efectos del ejercicio sobre el peso
Es importante recordar que el ejercicio físico es excelente para la salud en general, no sólo para controlar el peso o mantener el hambre a raya.
